¿Alguna vez te has imaginado cómo se sentiría si de repente se te encogiera el pecho estando solo en casa? La habitación se siente demasiado silenciosa. Tu respiración se vuelve más pesada. Una extraña presión se acumula en tu pecho y un momento de pánico te invade mientras te preguntas: “¿Qué hago ahora?”. Muchos adultos, especialmente los mayores de 45 años, han sentido este miedo, aunque solo sea en su imaginación. Y lo cierto es que cuanto más comprendas de antemano, más preparado y seguro te sentirás si alguna vez te encuentras con un momento así.