
El nervio ciático es el nervio más grande del cuerpo humano, que va desde la parte baja de la espalda, pasando por las caderas y los glúteos, hasta cada pierna. Controla muchos de los músculos de las piernas y proporciona sensibilidad a los muslos, las piernas y los pies. Debido a que es tan largo y está conectado a tantas áreas, cuando se irrita o se comprime—una condición llamada ciática—el dolor puede ser intenso y realmente incapacitante.
El dolor puede variar mucho. Algunas personas lo describen como un dolor agudo, ardiente o como una descarga eléctrica que baja por la pierna, a menudo solo en un lado. Otros sienten un dolor profundo o palpitante que hace incómodo sentarse, estar de pie o incluso caminar. También puede ir acompañado de entumecimiento, hormigueo o debilidad en la pierna o el pie, lo que dificulta moverse con normalidad.
Para muchos, el dolor ciático es debilitante, porque puede aparecer de repente, incluso con movimientos simples como agacharse, levantarse o levantar algo. Dormir también puede ser difícil, y puede afectar las actividades diarias como conducir, hacer ejercicio o trabajar. La intensidad puede variar desde leve y molesta hasta tan fuerte que las personas se sienten casi inmovilizadas.