1. Elixir Básico de Ajo y Agua Tibia (Máxima Potencia)
Preparación: Toma un diente de ajo fresco, pélalo y machácalo con un tenedor o el lado plano de un cuchillo. Es crucial dejar el ajo machacado reposar durante 10 minutos para que se forme la alicina. Pasado ese tiempo, mezcla la pasta en medio vaso de agua tibia.
Indicaciones: Bebe esta mezcla unos 30-60 minutos antes de acostarte. Ideal para quienes buscan el efecto más potente. Si tienes el estómago sensible, considera empezar con la infusión.
2. Tónico Dulce de Ajo y Miel (Para Estómagos Sensibles)
Preparación: Machaca un diente de ajo y déjalo reposar 10 minutos. En un frasco pequeño, mezcla el ajo machacado con una cucharada generosa de miel cruda. Puedes preparar una pequeña cantidad para 3-4 días.
Indicaciones: Consume media cucharadita de esta mezcla directamente antes de dormir, seguida de un sorbo de agua tibia si lo deseas. La miel suaviza el sabor y protege la mucosa gástrica.
3. Infusión Nocturna Relajante
Preparación: En una taza, coloca un diente de ajo entero (ligeramente aplastado con el cuchillo, sin machacar) y una rodaja fina de jengibre fresco. Vierte agua hirviendo, tapa y deja infusionar durante 5-7 minutos. Cuela y añade una cucharadita de miel y el jugo de medio limón.
Indicaciones: Bebe esta infusión caliente media hora antes de acostarte. Es la opción perfecta para principiantes o para quienes encuentran el ajo crudo demasiado fuerte. La combinación con jengibre y limón potencia su efecto antioxidante.
Precaución Esencial: Si tomas medicamentos anticoagulantes o tienes problemas de acidez gástrica, consulta con tu médico antes de iniciar este hábito. Escucha a tu cuerpo; comienza con cantidades pequeñas y observa cómo respondes. Esta noche, podrías dar el primer paso hacia un descanso más profundo y un despertar renovado, usando simplemente lo que la naturaleza te ha brindado.