
Servir: Lo ideal es comerlos recién fritos, calientes y crujientes.
Conservación: Guárdalos en un recipiente hermético a temperatura ambiente hasta 1 día, aunque lo mejor es disfrutarlos el mismo día.
Recalentar: Si sobran, caliéntalos unos minutos en horno a 180 °C para que recuperen su textura.
Variaciones
Churros rellenos: Una vez fritos, rellénalos con dulce de leche, crema pastelera o chocolate usando una manga pastelera.
Sin gluten: Prepara la masa con harina sin gluten especial para repostería.
Con diferentes azúcares: Sustituye el azúcar glas por azúcar regular mezclada con canela para un acabado más clásico.
Preguntas Frecuentes
¿Por qué mis churros quedan blandos?
Probablemente el aceite no estaba lo suficientemente caliente. Asegúrate de mantenerlo a 180 °C.
¿Puedo hacer la masa con anticipación?
Sí, puedes preparar la masa y conservarla en la nevera hasta 12 horas antes de freírlos.
¿Se pueden hornear en lugar de freír?
Sí, aunque no tendrán el mismo crujiente. Hornéalos a 200 °C durante 15–20 minutos, pintados con un poco de aceite.
¿Qué hago si la masa queda demasiado líquida?
Agrega un poco más de harina hasta que obtengas una consistencia densa pero suave.