los agricultores que desean lograr la autosuficiencia sin necesidad de una constante intervención. Sus raíces profundas, además, juegan un papel importante en la prevención de la erosión del suelo y en la mejora de su fertilidad, lo que favorece la salud del terreno a largo plazo y contribuye a prácticas agrícolas sostenibles.
En resumen, la morera se presenta como un aliado esencial para la agricultura familiar. No solo brinda refugio y sustento, sino que también ofrece propiedades medicinales y ayuda a mantener la salud del suelo. Este árbol ejemplifica la resiliencia y la autosuficiencia, y su presencia en las granjas representa una conexión profunda entre los seres humanos y la naturaleza, contribuyendo al equilibrio y prosperidad de los ecosistemas agrícolas.