Comprar buena molleja y limpiarla bien reduce riesgos y mejora el sabor:
- Compra en lugares de confianza y frescura comprobada.
- Retira restos de grasa o membranas externas con un cuchillo afilado.
- Lávalas varias veces en agua fría. Puedes sumergirlas en agua con un chorrito de vinagre o jugo de limón por unos minutos para limpiar mejor.
- Sécalas con papel antes de cocinar para que doren mejor.
Formas saludables de cocinar molleja
Si quieres aprovechar sus beneficios y evitar exceso de grasas, prueba estas técnicas:
- Al horno: marinada con hierbas, limón y un chorrito de aceite; hornea hasta dorar.
- Al grill o parrilla: brochetas con verduras —queda crujiente por fuera y tierna por dentro.
- Guisada: en salsa ligera de tomate y vino, con cebolla y pimiento.
- Salteada: en sartén antiadherente con poco aceite y ajo; agrega limón al final.
3 recetas fáciles para empezar
1. Mollejas al limón y ajo (rápido)
- Ingredientes: 500 g molleja limpia, 2 dientes ajo picados, jugo de 1 limón, 1 cda aceite de oliva, sal y pimienta, perejil.
- Preparación: Marina 20 min en limón, ajo y aceite. Saltea 10–15 min en sartén hasta dorar. Espolvorea perejil.
2. Brochetas de molleja y verduras
- Pica mollejas y trozos de pimiento, cebolla y calabacín. Ensarta en palos, pincela con aceite y hierbas. Asa 12–15 min.
3. Guiso ligero con tomate
- Sofríe cebolla y ajo, agrega mollejas, tomate triturado, vino blanco y cocción baja 30–40 min. Sirve con arroz integral.
Molleja vs otras vísceras: ¿cuál elegir?
Comparada con hígado y corazón, la molleja destaca por su textura y aporte proteico moderado. El hígado aporta más vitamina A y hierro, pero también puede contener más toxinas si el origen no es confiable. La molleja suele ser una opción intermedia y versátil.
Mitos y verdades
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- Mito: “Las vísceras siempre son malas para la salud”. Verdad: Depende de la preparación y la frecuencia. En porciones moderadas aportan nutrientes valiosos.
- Mito: “La molleja es insalubre”. Verdad: Si se compra y cocina correctamente, no hay motivo para alarmarse.
Consejos prácticos para incorporarla a tu dieta
- Introduce la molleja de forma ocasional (1 vez por semana o cada 2 semanas) si tu dieta ya es variada.
- Combínala con verduras y granos integrales para equilibrar la comida.
- Evita frituras frecuentes; prioriza asar, hornear o guisar.
- Si tienes dudas médicas (colesterol alto, embarazo, problemas hepáticos), consulta al profesional de salud.
Preguntas frecuentes (FAQ)
¿La molleja sube el colesterol?
Puede contribuir a la ingesta de colesterol si se consume en exceso y/o frita. Sin embargo, en porciones moderadas y con métodos de cocción saludables, no debería ser un problema para la mayoría de personas sanas.
¿Puedo comer molleja todos los días?
No es necesario ni recomendado comerla diariamente. Una ingesta ocasional es suficiente para beneficiarte de sus nutrientes sin exceder grasas o colesterol.
¿Cuánto tiempo tarda en cocinarse la molleja?
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Depende del método: al saltear 10–20 min; guisada 30–40 min; al horno 20–30 min según tamaño.
Conclusión
La molleja de pollo es un alimento nutritivo, económico y versátil que puede formar parte de una dieta equilibrada si se consume con moderación y se cocina de manera saludable. Aporta proteínas, vitaminas del grupo B y minerales como hierro y zinc. Si te gusta explorar la cocina tradicional o buscas opciones proteicas económicas, dale una oportunidad a la molleja —pero siempre recuerda la higiene y las buenas técnicas de cocción.