Bate la clara de huevo con la pizca de sal hasta que forme picos firmes (punto nieve).
En una olla, mezcla miel y azúcar a fuego medio hasta que se disuelvan y lleguen al punto bola blanda (115 °C).
Vierte el almíbar caliente lentamente sobre la clara batida sin dejar de batir (ideal con batidora eléctrica).
Incorpora la vainilla y mezcla hasta que se forme una crema espesa y brillante.
Agrega el maní tostado y mezcla con espátula.
Vierte la preparación en un molde rectangular forrado y alisa la superficie.
Deja reposar entre 6 a 12 horas a temperatura ambiente hasta que endurezca.
Corta en porciones y guarda en un recipiente hermético. ¡Una delicia para compartir!
Tips:
Añade una mezcla de nueces si deseas una versión más gourmet.
Puedes conservarlo hasta 10 días en lugar seco y fresco.
Ideal para regalar o para llevar a reuniones familiares. 
