El crujiente dorado, el queso esponjoso y el glaseado dulce-salado de tomate se combinan en cada bocado sedoso, salado y ácido.
Precalienta el horno a 170°C (340°F). Engrasa un molde de horno desmontable de 15cm o 4 moldes pequeños para tartas.
En un procesador de alimentos, procesa las nueces hasta que estén finamente picadas. Añade el pan panko, el parmesano, la sal, la pimienta y la mantequilla derretida. Pulsa hasta que esté bien mezclado y presiona en el fondo del molde. Hornea por 10 minutos hasta que esté ligeramente dorado. Deja enfriar.
En un bol, bate el queso de cabra y la ricotta hasta que esté suave. Añade la crema agria, el huevo, la ralladura de limón, el tomillo, la sal y la pimienta blanca. Mezcla hasta que esté cremoso.
Vierte el relleno sobre la base enfriada. Alisa la superficie y hornea por 25-30 minutos (15-20 si usas minis) hasta que esté ligeramente cuajado y con un ligero movimiento en el centro. Deja enfriar por completo y luego refrigera por al menos 2 horas.
Mientras tanto, prepara la mermelada de tomate: asa los tomates cherry con aceite de oliva, vinagre balsámico, miel, ajo y hojuelas de chile durante 40 minutos a 160°C (320°F) hasta que esté caramelizado y con aspecto de mermelada. Deja enfriar.
Esparce la mermelada de tomate sobre el queso cuajado. Decora con más tomillo o flores comestibles. Sirve fría o a temperatura ambiente con galletas crujientes o verduras frescas.
📋 Detalles de la recetaTiempo de preparación: 20 minutos ⏲️
Tiempo de cocción: 40 minutos (mermelada) + 30 minutos (cheesecake) ⏲️
Tiempo en frío: 2 horas 🧊
Tiempo total: aproximadamente 3,5 horas 🕒
Porciones: 6-8 porciones (o 4 minis) 🍽️
Dificultad: Intermedia
💖 Por qué te encantaráEs una ilusión visual: ¡los invitados se quedarán boquiabiertos al ver que este elegante “postre” en realidad es salado! 😮
La textura es irresistible: capas crujientes, cremosas, ácidas y mermeladas en perfecta armonía. 🎶
Sirve como aperitivo y mira cómo se sorprenden todos! 🎉