Sabías que si consumes molleja de pollo… tu cuerpo puede beneficiarse

molleja de pollo es un corte que muchos aman y otros ni consideran. En algunos países forma parte de las tapas, guisos y parrilladas; en otros queda relegada. Pero detrás de su textura firme y su sabor concentrado hay datos nutricionales, técnicas de cocción y precauciones que conviene conocer. En este artículo te explico qué le pasa a tu cuerpo cuando la consumes, los beneficios reales, cómo prepararla de forma saludable y recetas fáciles para que pruebes hoy mismo.

 

¿Qué es exactamente la molleja de pollo?

La molleja es una parte del sistema digestivo de las aves —específicamente el ventrículo o parte muscular del estómago— diseñada para triturar el alimento. En la cocina se valora por su textura “carnosa”, su sabor concentrado y porque absorbe salsas y marinados con facilidad. Aunque se la agrupa con las «vísceras», su preparación y consumo no difieren mucho de otros cortes si se cocina correctamente.

Valor nutricional: ¿es saludable comer molleja?

Como las demás vísceras, la molleja es rica en ciertos nutrientes. Aquí tienes un panorama general (valores aproximados por 100 g, pueden variar según el origen):

  • Proteína: alta — ayuda en reparación y mantenimiento muscular.
  • Grasas: moderadas; parte son saturadas, parte insaturadas.
  • Minerales: hierro, zinc y fósforo en cantidades notables.
  • Vitaminas: vitaminas del complejo B (B12, niacina), importantes para energía y sistema nervioso.

En resumen: la molleja es una buena fuente de proteínas y micronutrientes, especialmente útil si buscas opciones nutritivas por un costo razonable.

Beneficios de consumir molleja de pollo

ver continúa en la página siguiente

Leave a Comment